SOBRE LA NARCOLITERATURA (Videos de 2010 y 2011)

He encontrado videos de dos breves participaciones mías en foros literarios en donde hablo de la literatura sobre la violencia, específicamente la llamada “narcoliteratura” de Tijuana y el Norte de México.

La primera es de 2010, al parecer es la Feria del Libro de Guanajuato en México, en una mesa con Élmer Mendoza. El audio tiene problemas pero en estos tres minutos estoy comentado la acusación que ya desde entonces se hacía contra quienes escribíamos sobre la violencia (en mi caso lo he hecho desde 1997) diciendo que lo hacíamos para “vender” o para promover inmoralmente la violencia o porque éramos una “moda” pasajera, una serie de acusaciones que han sido clichés infaltables de muchísimos periodistas, funcionarios, académicos, críticos y, sobre todo, colegas para desprestigiarnos (como más o menos lograron) y tratar de callarnos (como no han podido ni podrán).

Aquí: Video del 2010.

Otro video corresponde a la Feria del Libro en Santiago de Chile, en 2011, donde participé en una mesa con Rodrigo Hasbún y Alejandro Zambra.

A propósito de una pregunta del moderador (y lo dicho por Tryno Maldonado en una mesa anterior, quien entonces decía que le desagradaba la literatura que aborda la violencia), aquí hablé sobre la relación entre el escritor y los lectores en Latinoamérica (a propósito de ventas, las dictaduras, el post-Boom y la despolitización).

Mi participación está entre los minutos 2:25 – 10:35

Luego aquí Tryno Maldonado reitera sus dudas y críticas sobre los escritores que teníamos compromiso con escribir sobre violencias y descontentos sociales. Maldonado posteriormente (como muchos escritores mexicanos hicieron) pasó de esas críticas (un tanto llenas de generalidades y estereotipos) a escribir en esa dirección que entonces criticaban. No lo digo por molestar (entonces y hoy considero a Tryno Maldonado un amigo) sino, simplemente, porque así sucedió, como muestran decenas de textos de los 2000’s que se escribieron ironizando nuestras escrituras sobre la violencia (o en muchísimas notas de prensa, como esta todavía en 2012…), y luego, sin embargo, en sus libros posteriores ya abordaban el “tema”… que años antes no dejaban de criticarnos.

Como podemos ver, en el 2010 escribir sobre la violencia todavía era mal visto en el México literario. Las personas que llevábamos más de una década haciéndolo éramos frecuentemente tachados con todo tipo de calificativos, hasta que el medio literario oficial logró estigmatizar nuestras escrituras.

Cuando eso ocurrió, por cierto, fue que las escritoras y escritores que habían participado de esa campaña oficial contra las escrituras de la violencia, súbitamente tomaron el tema, edulcorándolo (mediante discurso literario liberal, “aceptable”) y fue así que las editoriales y el gobierno mexicano promovieron esa literatura sobre la violencia, muy conveniente al statu quo. Pero esa es otra historia.

Tijuana, 31 de marzo del 2017