CONCHA URQUIZA, POETA Y PREMONICIÓN

Urquiza Concha

Concha Urquiza es una de las poetas más interesantes en México. Ella nació en Morelia, en 1915 y murió, ahogada, en playas de Ensenada, en 1945. Poco antes de su muerte, Urquiza se había mudado a Tijuana. Tiempo después de la aparición en España de la novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaño en 1998, se comenzó a reconocer que la figura de Cesárea Tinajero, la poeta que los personajes de la novela buscan (como símbolo de la poesía misma), estaba basada en la poeta mexicana Concha Urquiza.

Las circunstancias de la muerte de Concha Urquiza son misteriosas. No está claro si fue un accidente o un suicidio. Pero su obra resulta iluminadora en todo sentido y su figura ha inspirado más de una reelaboración literaria.

Se publica aquí un fragmento de una serie de entrevistas que hice a José Vicente Anaya entre 2004 y 2008. (H. Yépez)

CONCHA URQUIZA, POETA Y PREMONICIÓN

H.Y.: He leído Brota la vida en el abrazo. Poesía mística y cotidianidad de Concha Urquiza. Una biografía oral, que publicó Cuadernos de Veracruz en 2007. Pero sé que tu labor editorial y conocimiento de Concha Urquiza se originó en los años setenta, cuando eras parte del movimiento infrarrealista, donde también estaban Roberto Bolaño y Mario Santiago Papasquiaro. ¿Mé podrías contar cómo inició tu interés por la poeta Concha Urquiza?

José Vicente Anaya: Durante muchos años, en pequeños círculos y en voz de algún escritor viejo, se hablaba de Concha Urquiza, pero se desconocía su obra escrita. Por 1970 (yo tendría 23 años) conocí al poeta Miguel Rubio Candelas (fue mi maestro de historia en la Escuela Normal) quien me platicaba muy elogiosamente de Concha. Miguel fue un destacado poeta en su generación, pero un caso clásico de víctima del “ninguneo mexicano” (odiado por Octavio Paz desde que eran unos jóvenes treintañeros) cuya obra ha circulado muy poco, su primer libro Códice del llanto fue publicado en Francia; fue miembro fundador de la LEAR (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) y junto con Juan de la Cabada (excelente narrador también olvidado ahora) representaron a los escritores mexicanos en un Congreso Internacional celebrado en Nueva York…

Otros escritores que nos platicaban de Concha fueron Rubén Salazar Mallén y los estridentistas Arqueles Vela, Germán List Arzubide y Manuel Maples Arce. La poesía de Concha era casi imposible de ser conseguida porque la primera edición que preparó el jesuita Gabriel Méndez Plancarte, en 1946, editada por Bajo el signo de Ábside, fue de 100 ejemplares que él vendió anticipadamente por suscripción; años después, en 1977, la editorial Jus hizo la segunda edición, aunque de escasos ¡500 ejemplares!

A Roberto Bolaño de Concha Urquiza le platicó Arqueles Vela, a quien entrevistó (la entrevista fue publicada en 1981 en la revista La palabra y el Hombre (octubre-diciembre de 1981, Universidad Veracruzana). En ese entonces Bolaño ya no vivía en México.

En enero de 1982 yo empecé a trabajar como Jefe del Departamento Editorial de la Universidad Autónoma del Estado de México; ahí planeé la re-edición de la poesía de Concha y Miguel Rubio Candelas me prestó un ejemplar de la primera edición (la primera y segunda ediciones incluyeron fragmentos de diarios de Concha). Me entusiasmó mucho tener en mis manos la mayor cantidad de obra hasta entonces publicada de Concha, pero me interesé más por la poesía, y escribí un prólogo y, sumando el de Méndez Plancarte, quedó armado el libro que, sin embargo, se publicó hasta 1985 cuando yo ya no trabajaba en la UAEM.

Después vinieron las re-ediciones con mi prólogo y poemas dispersos que yo encontré, de 1990 y 2001 en Conaculta. Como de Concha se platicaban cosas aisladas e incompletas, quise armar la historia de su vida y a lo largo de años como un detective literario me dediqué a buscar a quienes la conocieron y grabé conversaciones con unas veinte personas, hice una selección de fragmentos de esas entrevistas y armé ese primer adelanto corto de biografía oral que titulé con un verso de ella Brota la vida en el abrazo. Necesito tiempo y solvencia económica para dedicarle por lo menos un año más a una biografía oral más detallada y extensa, no sé si lo lograré…

HY: ¿Y qué piensas de la Concha Urquiza que aparece en Los detectives salvajes de Bolaño?

JVA: Por las fechas arriba mencionadas, puedes deducir que Bolaño no conoció la poesía, la prosa ni la vida completa de Concha. Pero sí parte de su leyenda y parcialmente la versión cariñosa, elogiosa y muy personal que le pudo transmitir Arqueles Vela, quien tuvo una relación amorosa con Concha Urquiza, como brillante y erudita joven, de quien el escritor dejó testimonio literario en sus noveletas (o cuentos largos) El Café de Nadie y La Señorita Etcétera.

Como Bolaño sólo conoció esa versión de Concha, tuvo toda la libertad para inventarla totalmente como la “Cesárea Tinajero” de Los detectives salvajes. Aunque la personaja “Cesárea” no tenga nada que ver con la vida real de Concha Urquiza, Bolaño acierta en detalles de la buena leyenda que se hizo de la poeta en tanto mujer erudita, libre, rara, perdida para el statu quo capitalino al refugiarse en el territorio bárbaro del norte de México (como hizo Juan Martínez), sobresaliente en el contexto de su época.

De tal manera que Bolaño escribió uno de los mejores elogios para Concha Urquiza que, curiosamente, fue construido en la ficción, así como Concha joven fue elogiada en la ficción literaria de Arqueles Vela, un hermoso círculo que abre Arqueles y que Bolaño cierra.

Por cierto, a las historias de Concha Urquiza y Juan Martínez sumo la del loco mariguano poeta proletario Sansón Flores, quien vivió en Mexicali, así como al villista anarco sindicalista El Boca Brava (Francisco M. Rodríguez) fundador del Sindicato Alba Roja y la Colonia Libertad en Tijuana, y los magonistas que en 1911 declararon las comunas libertarias de Baja California, todas ellas y ellos, son la premonición de los nuevos “bárbaros” que vendrían después…